Nuestro mundo atraviesa una gran necesidad. Estamos
en una situación delicada, en una situación desesperada. ¡Tenemos que encontrar una solución urgente
a las miserias de nuestra vida moral antes de que sea demasiado tarde!
Podemos notar que en las relaciones humanas contemporáneas,
o en los acontecimientos internacionales, nosotros, los seres humanos, no sabemos apreciar realmente
la vida humana individual como el valor más alto sobre la Tierra. Por el contrario, la
insensibilidad ante la vida humana ha sido una característica desastrosa de nuestra condición humana
a lo largo de toda la historia. No hemos logrado un mejoramiento moral en esta área: la insensibilidad
moral ha sido siempre nuestra más horrenda enfermedad.
En este justo momento millones de personas alrededor
del mundo están dispuestas a matar a sus semejantes humanos y a sacrificar su propia vida en el nombre de conceptos
abstractos, es decir, en el nombre de los valores más inferiores -abstracciones- a los
cuales consideran erróneamente como los más altos. La mente perturbada de estas personas las hace
identificarse con alguna autoridad, con su país, con alguna idea, una creencia, o una ideología
que los obliga a sacrificarlo todo, incluyendo su propia vida - y aún el mundo entero- a fin de lograr sus propósitos.
Las personas que piensan de esta forma y que llevan los conceptos abstractos al extremo, son una pesadilla,
un terror para el resto del mundo.
El terrorismo y la guerra son pruebas tremendas
de nuestra enfermedad moral, y se han convertido en hechos comúnes y permanentes de nuestra vida diaria...aún
cuando ellos son transposiciones del valor y hechos inmorales, éticamente hablando. Este es un error catastrófico.
Todos nosotros estamos experimentando las consecuencias desastrosas de esta equivocada y caótica
confusión-del-valor basada en prejuicios o conceptos irracionales. ¿Necesitamos
ser lanzados en contra de una pared para darnos cuenta, repentinamente, de los verdaderos valores que estamos
a punto de perder, tales como la existencia humana misma? Necesitamos una súbita perspicacia existencial,
un flash de despertamiento moral para superar la falta de significado de nuestras vidas. Necesitamos ser más concientes
de cuán precaria es nuestra situación y de cuán miserables son las condiciones de
vida para la mayoría de la gente en nuestro planeta. Si nosotros nos entendiéramos a nosotros mismos y fueramos
capaces de valorar nuestra vida tan preciada , entonces podríamos participar en una transformación
moral de nuestro mundo. La situación moral mundial es lo que nosotros somos. Si nosotros
somos totalmente inconcientes de nosotros mismos, eso es lo que nosotros creamos a nuestro alrededor,
esa es la sociedad en la cual vivimos.
Robert S. Hartman, el fundador de la ciencia del
valor, concluyó que nosotros somos incapaces de percibir nuestra situación actual como una "crisis moral", y
que necesitamos una ciencia que nos ayude a comprender la seriedad de nuestra situación. El escribió
que para ser capaz de comprender lo seria que ésta es y de sobrevivir, tenemos que crear un nuevo mundo
de moralidad , pero que este nuevo mundo moral dependerá de la creación de una ciencia moral,
una ciencia de los valores, a la cual llamó Axiología Formal. Sólo una ciencia del valor
nos puede conducir a la acción moral, en la misma forma que la ciencias naturales condujeron a la acción tecnológica
a través de sus patrones empírico-matemáticos.
Hartman se preguntaba: "¿Por qué la
filosofía moral no ha transformado nuestra realidad moral o el mundo de las relaciones humanas, del mismo modo que la filosofía
natural (la cual más tarde evolucionó en ciencia física) ha cambiado radicalmente
nuestro mundo externo?" La búsqueda de Hartman, a través de toda su vida, fue
introducir el pensamiento ordenado dentro del caos de las disciplinas morales (las llamadas disciplinas que estudian
la conducta y las relaciones humanas) Esto constituirá, de hecho, una transformación
interna que empezará cambiando nuestros conceptos mentales y las confusiones acerca de los valores.
Para superar el caos y las confusiones existentes
en el reino del valor, Hartman creó un sistema de unidad logica superior, independiente de la experiencia del valor,
pero capaz de explicarla. En tal sistema los conceptos formales de la ciencia deben estar conectados
con los datos de la experiencia. La estructura teórica debe estar anclada en la realidad fenoménica.
La ciencia, con un mínimo de proposiciones axiomáticas debe ofrecer una multitud de conclusiones,
en un patrón tan variado y detallado que sus rasgos reflejen la multitud de aquéllos encontrados
en el reino de los valores.
Para averiguar más acerca de esta nueva ciencia,
vea este sitio, lea detenidamente los estudios de investigación y revise los sitios de enlace donde la axiología
formal es explicada y elucidada.